Ya a punto de alcanzar el primer cuarto del siglo XXI, vemos que las habilidades y competencias profesionales para el entorno laboral, o para el desarrollo personal, han evolucionado rápidamente con la llegada de nuevas tecnologías. Hoy en día la línea que divide la vida profesional y la privada es borrosa debido al intenso uso que hacemos de los medios sociales.
Las habilidades básicas, también llamadas capacidades transversales, que necesitamos para el empleo no solo incumben el manejo con soltura de ordenadores, sino que también incluyen destrezas y aptitudes en comunicación, organización, solución de problemas, y conocimiento de las nuevas tecnologías.
El estudio y actividades que realizamos para poder tener éxito en la profesión elegida no se limitan exclusivamente a estar mejor preparados, también contribuyen a la satisfacción personal. Y según va aumentando el número de profesionales cualificados en estas habilidades “secundarias” o “no especializadas”, todos contribuimos de una manera positiva a la sociedad, y al estado del bienestar.
El primer paso es percatarse de la existencias de dichas habilidades y destrezas, cuales son y cómo afectan a nuestra productividad, a nuestro entorno laboral y a nuestra vida personal. Uno se percata conscientemente por primera vez a través de la formación, y a su vez, estas se adquieren a través de la formación.
Las habilidades básicas, también llamadas capacidades transversales, que necesitamos para el empleo no solo incumben el manejo con soltura de ordenadores, sino que también incluyen destrezas y aptitudes en comunicación, organización, solución de problemas, y conocimiento de las nuevas tecnologías.
El estudio y actividades que realizamos para poder tener éxito en la profesión elegida no se limitan exclusivamente a estar mejor preparados, también contribuyen a la satisfacción personal. Y según va aumentando el número de profesionales cualificados en estas habilidades “secundarias” o “no especializadas”, todos contribuimos de una manera positiva a la sociedad, y al estado del bienestar.
El primer paso es percatarse de la existencias de dichas habilidades y destrezas, cuales son y cómo afectan a nuestra productividad, a nuestro entorno laboral y a nuestra vida personal. Uno se percata conscientemente por primera vez a través de la formación, y a su vez, estas se adquieren a través de la formación.
Para desarrollarlas es necesaria la práctica consciente y activa. Pero una vez introducidas en nuestro arsenal, estas habilidades van más allá de lo profesional, y muchas de ellas las emplearemos en entornos de relaciones sociales, mientras que otras, comos las habilidades organizativas, las emplearemos incluso en la vida privada y familiar.
Habilidades básicas para el empleo
Estos son los que se consideran habilidades y conocimientos básicos para el empleo- Buena comunicación escrita
- Clara comunicación oral
- Trabajo en equipo
- Aptitudes de liderazgo
- Habilidades interpersonales
- Alfabetismo digital
- Operar con datos y números
- Excelente con la organización y planificación
- Iniciativa ante los proyectos
- Resolución de problemas
- Adaptabilidad y flexibilidad
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| Photo by Brooke Cagle on Unsplash La lista de habilidades está basada en el "marco de 'empleabilidad'" por la Open University |

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